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La terminal herculina ya tiene programadas 71 escalas para el próximo año, la portuguesa suma 66 y la olívica se queda de momento en 58.

Las navieras no improvisan sus cruceros. Programan con mucha antelación y los puertos no pueden dormirse si quieren llegar a acuerdos. Prueba de ello es que la mayor parte de las escalas para el 2016 ya están cerradas a estas alturas. Las previsiones apuntan al reforzamiento del eje A Coruña-Oporto, que comparten la mayor parte de las rutas, en detrimento de Vigo, cuyo socio natural es Lisboa y que hasta ahora mantiene la hegemonía en el noroeste peninsular.

La terminal herculina tiene programadas 71 escalas para el próximo año. De momento, es la que va en cabeza. En el Puerto de A Coruña recalarán el próximo año trastalánticos que tuvieron anteriormente su parada en el de Vigo. Es el caso del Britannia, buque insignia de la P&O que atracará hasta cuatro veces en los muelles coruñeses y dos en los vigueses a lo largo del 2016 (este año lo hará en cinco ocasiones y ninguna en A Coruña).

El puerto de Leixões ya ha atado 66 escalas para el 2016. Son más que el de Vigo en términos absolutos, pero todavía sigue lejos en cuanto al número de pasajeros. Buena parte de los barcos que paran en Oporto son más pequeños. Pero sigue una progresión imparable. Como fijos tiene el Ventura, el Azura y el Oriana. El próximo ejercicio se les sumará el Koningsdam, nuevo megacrucero de la Holland America, que ha elegido el norte luso para su estreno.

El Puerto vigués se queda de momento en 58 escalas. Como grandes novedades están el regreso del Independence of the seas, con cuatro visitas, y la fuga del Anthem of the seas, que la naviera destina a las rutas de cruceros en América del norte.

En la terminal olívica está previsto que recale hasta siete veces el Navigator of the seas y se estrenará el nuevo Ovation of the seas el 6 de mayo del 2016.

El trasatlántico de la Royal Caribbean regresará a la ciudad en el 2016. Volverá a ser, con cuatro escalas (14 de julio, 17 de septiembre, 4 y 21 de octubre), el trasatlántico que aporte más turistas.

La nueva terminal de Leixões está construida y pendiente de inauguración. Las autoridades tenían previsto estrenar el pasado mes de marzo el edificio de pasajeros con el que Oporto se dispone a dar un salto cualitativo y potenciar el tráfico de cruceros. El acto se demoró, probablemente para acercarlo más a la fecha de las elecciones (11 de octubre). El puerto luso, en competencia con el de Vigo, se ha propuesto como objetivo alcanzar los 120.000 pasajeros en el 2018. Eso a corto plazo, pues aspira a convertirse en puerto base.

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