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Publicado 10-06-2015 .DIARIO DE IBIZA

Ni el delegado del puerto de Ibiza, Joaquín Jiménez, ni la aún consellera de Turismo, Carmen Ferrer, pierden la más mínima ocasión para pedir a las consignatarias de cruceros que vengan más a Ibiza, preferiblemente en los meses más flojos de la temporada. Jiménez fue el primero que ayer, durante el acto protocolario de la primera escala en Vila del ‘Armonia’, de la naviera MSC, lo propuso. La temporada, recordó al capitán Ciro Pinto y a los representantes de la naviera, «no solo dura cuatro meses, sino seis». El responsable del puerto agradeció a MSC que su crucero recale esta temporada 14 veces, aunque sería mucho mejor «si llegara 20». Carmen Ferrer lanzó un órdago a la grande: «En vez de cuatro o de seis meses, ¿por qué no todo el año? Nosotros abrimos la isla todo el año».

Joaquín Jiménez está convencido de que es posible alargar la temporada de cruceros en los extremos, tanto en noviembre como en marzo: «Ibiza todavía puede crecer bastante. Es viable extender la temporada. En Palma ya se ha conseguido y hay cruceros todo el año. Aquí se está de maravilla hasta noviembre. Y desde febrero, igual. La temporada podría durar de marzo a noviembre. Se logrará poco a poco», dice con seguridad. Considera que además de que ya se están dando pasos de gigante en la desestacionalización, se han mejorado sustancialmente las infraestructuras. De hecho, «a finales de esta temporada se alargará el pantalán sur para poder recibir dos cruceros de más de 300 metros simultáneamente». Eso permitirá aumentar el número de escalas en 2016: «Algunos barcos no han venido este año porque coincidían en el día con otros. Así ya podrán coincidir dos barcos grandes».

El delegado del puerto califica la actual temporada de cruceros como «buena». Aumentan las escalas, de las que habrá 119, pero sobre todo el número de pasajeros, pues los barcos son más grandes: «Muchas autoridades portuarias españolas ya quisieran tener esas 119 escalas; no están ni cerca. En Balears superamos las 500 y somos la segunda de España. Pero Ibiza tiene números considerables por sí mismos», asegura. Para que atraquen más aquí y no solo los meses principales del estío, «haría falta que la isla estuviera mínimamente abierta. Nunca vendrán para encontrar todo desierto. Si se consigue mantener la Marina y Dalt Vila vivas más meses, los cruceros llegarán».

«No es puerto de año completo»

Enrique Oliver, consignatario de Trascoma y representante de MSC, también cree que es posible alargar la temporada, si bien no coincide con Carmen Ferrer en que sea posible los 365 días del año: «Ibiza no es un puerto de año completo. La isla se cierra, llega un momento en que todo se apaga», advierte. Cree que será «fácil» que haya más visitas «porque ahora se dispone de unas instalaciones donde pueden venir barcos más grandes.

Antes había un problema de saturación, de disponibilidad de atraques. Este barco [el ‘Armonia’] el año pasado no habría podido venir porque no habría tenido un muelle en condiciones». A juicio de Oliver, Ibiza gana terreno en el turismo de cruceros porque confluyen varios factores. Uno de ellos es «el incremento de flota en el mercado, que se ha de ir colocando». Ahora es preciso que, tras ese incremento, «el mercado responda». En ese sentido recuerda que se arrastran «tres años de recesión, incluso del mercado de turismo de crucero. Este año vuelve a crecer y el turismo español vuelve a reactivarse. Además, el Mediterráneo está de moda. Todas las compañías están pasando por estas aguas. Cuando todo esto confluye es cuando surge la oportunidad», avisa el consignatario.

Los pasos se dan poco a poco, no de golpe. Ahora trabajan en la temporada de 2017, año en que MSC prevé «un incremento en Ibiza». En 2016 mantendrán el ‘Armonia’ (2.680 viajeros) o su gemelo, pero en 2017 vendrá a Ibiza «el de 5.000 plazas (incluida tripulación)», que será o el ‘Splendida’ o el ‘Fantasia’. «Ese es –subraya Oliver– el proceso lógico. Primero pones un barco en el mercado. Cuando lo tienes lleno y la demanda sigue, no pones dos barcos, sino uno más grande. Este ya es un 30% más grande que el del 2014. MSC ya está construyendo barcos de 5.500 pasajeros que entrarán en servicio en 2017 y que recolocarán toda la flota. Es entonces cuando en vez de seguir aquí con un barco de 2.800 plazas, pondremos uno de 3.900 plazas».

«Llamativa flexibilidad ibicenca»

El representante de MSC elogia el dinamismo de Ibiza: «La isla tiene una flexibilidad que es llamativa. Tiene una capacidad que no existe en otros destinos. Tenemos apuros en otros puertos, donde pides 15 autocares y te dicen que no. Aquí los tienen, no sé cómo lo hacen, pero los tienen. Y coches de lujo y servicios exclusivos, de todo. La reacción ibicenca es mucho más ágil que la de otros destinos».

En ese sentido Enrique Oliver cree que los empresarios de la isla reaccionarán apropiadamente si algún día los cruceros empiezan a recalar más allá de los meses habituales: «Nunca sabes si es antes la gallina o el huevo. Si cierras la Marina, no vienen, pero si tienes abierto y no vienen, qué haces. Poco a poco eso se irá arreglando. En eso, el empresariado ibicenco reacciona muy bien, muy rápido. Se ve con las inversiones que han hecho con el mundo del lujo y del turismo náutico. En el momento en que vean que un barco programa en noviembre, estoy seguro de que decidirán no cerrar sus establecimientos en octubre».

La consellera Carmen Ferrer afirma que costará más convencer a las navieras que a los empresarios para que alarguen la temporada: «Hay muy buena disponibilidad por parte de la Marina y de su asociación de comerciantes. Una parte del comercio está por la labor de trabajar», asegura.

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